Ayuno, oración y limosna: con esos propósitos hemos comenzado la cuaresma en La Asunción. La imposición de la ceniza, que simboliza nuestro deseo de corregirnos, es la llave con la que abrimos un nuevo calendario en el que cada día será un reto a superar, un defecto a corregir, una actitud a mejorar. ¡Ánimo!