Así dio comienzo la mañana de ayer: los mayores fueron a las clases de los pequeños a explicar el Guernica de Picasso. Este era el primer paso de una actividad que culmina hoy, Día de la Paz.
Tras las explicaciones, cada mayor ha acompañado a un niño y, juntos, han plasmado sus huellas dando colorido a una réplica muy especial del cuadro.
Continuaremos la celebración con la lectura del manifiesto y, como cada año, todos rezaremos por esa paz tan deseada como difícil de conseguir.